«El ciclo del daño», reseña de Oliver Guevara sobre el libro «El círculo brillante», de Ernesto Zavaleta
+ “Un detective mexicano investiga la muerte de mujeres en situaciones horrendas y bajo circunstancias extrañas”.
+ La exposición al deterioro ético de la sociedad actual se nos muestra en un relato noir fantástico
Óleos del artista plástico potosino José Jayme (1918-1949)

El círculo brillante, de Ernesto Zavaleta, culmina en presagio, en el evento apocalíptico que inexorablemente le llevará a la muerte.
A lo largo del cuento largo, contemplamos el terror a lo analógico, a lo obsoleto, a lo desconocido y al contenido de tecnología con la que ya no estamos familiarizados.
La trama gira en torno a la leyenda japonesa de fantasmas La casa del plato en Bansho, que en 1998 debuta en la pantalla grande la película Ringu, que sería adaptada por Hollywood bajo el título El aro.
La película abre la fijación popular por el horror japonés en Occidente.
Ernesto Zavaleta hace uso de un lenguaje franco, en la narración, un detective mexicano investiga la muerte de jóvenes mujeres en situaciones horrendas y bajo circunstancias extrañas.

En el país con la segunda tasa más alta de feminicidios en América Latina, matar es fácil, el acceso a la justicia es limitado y la corrupción permea desde la cuna. No extraña que lo sobrenatural irrumpa en una realidad más ridícula y terrorífica para sumarse a la colecta de vidas. El asesinato de mujeres, más que un pretexto para la trama es el inicio de un cuento largo donde el lenguaje realista, nos expone a la alienación social y la naturaleza cíclica del trauma y la venganza.
La exposición al deterioro ético de la sociedad actual mexicana se nos muestra en un relato noir fantástico, en una ciudad donde se hacen los criminales, donde es normal la ilegalidad, traficar lo que se pueda, hasta películas misteriosas en cintas de video debido a una oferta y demanda que rige la supervivencia.
No podemos dejar de referirnos a Rafael Bernal y a su obra fundacional de la novela negra en México, ya que los recursos estilísticos apegados a la Literatura de la Onda sobresalen en no pocas obras literarias policiacas desde entonces en el panorama mexicano.
Zavaleta no es la excepción, su inventiva resalta en el viaje del investigador hacia una muerte segura, mientras devela con sus acciones la búsqueda de la justicia, aunque no tenga un final feliz, Zavaleta juega con el lenguaje para ofrecer una muestra de su creatividad en una atmosfera propicia para el crimen.

Para Francisco G. Haghenbeck, el Noir del siglo XXI: “(…) no busca conciliarse con la alta literatura ni demanda la aceptación académica. Es producto de un grupo de autores comprometidos con sus lectores, influenciados de medios tan disímbolos como los cómics, la literatura de género, la música moderna y el cine”.
Ernesto Zavaleta se atreve a escribir una “ficción derivada” como él mismo menciona, con la intención de llevar al mundo complejo de América Latina, una historia sobrenatural que introduce nuevos ángulos de El aro si se desarrollase en la Ciudad de México.
El ritmo es dinámico en las circunstancias que hace enfrentar a los protagonistas a situaciones que desafían la lógica y a la vez retratan aspectos sociales y culturales del país.
Afortunadamente el género policial se transforma y avanza en vertientes insospechadas, afortunadamente una de las funciones del lenguaje es transgredir, a pesar de la obra y del autor. Afortunadamente la literatura fantástica mexicana goza de muy buena salud en nuestro país y El círculo brillante es una muestra clara.
