Captura de Maduro: muestra de debilidad de EUA

La reciente captura de Nicolás Maduro, presentada por Washington como un triunfo de su política exterior, es interpretada por el analista geopolítico John Mearsheimer como un signo de debilidad más que de fortaleza.
De acuerdo con Mearsheimer, la operación no refleja la supremacía estadounidense, sino la desesperación de una potencia que enfrenta el avance de China en América Latina. El académico, reconocido por haber anticipado el conflicto en Ucrania, sostiene que las grandes potencias tienden a volverse más agresivas cuando sienten que pierden influencia global.
Estados Unidos recurre cada vez más a la acción militar directa, mientras China fortalece su presencia económica y diplomática. Este giro hacia la fuerza, lejos de consolidar la hegemonía, podría acelerar el declive estadounidense.
El análisis se inscribe en el realismo ofensivo, corriente que explica cómo los Estados buscan maximizar su poder en un sistema internacional sin reglas claras. Bajo esta lógica, la captura de Maduro no es un triunfo, sino un síntoma de vulnerabilidad.
La lectura de Mearsheimer plantea que la operación en Venezuela debe entenderse como parte de un imperio en retroceso, más preocupado por contener la influencia china que por reafirmar su liderazgo global.
