Zermeño en la UASLP, una rémora
Rectoría antifeminista, mediocre, conservadora

Alejandro Zermeño Guerra encabeza una rectoría mediocre en lo intelectual y conservadora en lo político. Hoy llega al extremo de oponerse a la paridad de género en los puestos administrativos universitarios. Para ello, esgrime un pretexto con el que pretende ocultar sus intereses y limitaciones: la autonomía universitaria. Sin embargo, esa autonomía es para defender a la institución de amenazas y no para mantenerla en elitismo, opacidad, y discriminación.
Zermeño Guerra se pronuncia en contra de una disposición que podría dictaminar el Congreso del Estado para garantizar a la mujer su derecho de equidad en puestos universitarios. Se trata de una medida que ya se practica en muchos otros ámbitos, y que la Universidad de SLP debió implementar desde hace tiempo, sin que sus autoridades tuvieran que ser presionadas.
Así, mientras el avance de las mujeres es permanente en todos los ámbitos, contando ya incluso con una presidenta del país, la UASLP en manos de Zermeño pretende seguir viviendo en el medievo. La Autónoma requiere no solo de paridad de género, sino de que sus autoridades sean elegidas de manera democrática, por medio del voto universal, y de que su presupuesto sea ejercido con transparencia y con auditorías externas.
Zermeño no representa el espíritu universitario. Es, por el contrario, una rémora.
